Muchas son las sombras que se han cernido sobre España. La crisis inmobiliaria, la economía en general y las cifras del desempleo hacían que el país no fuera un destino atractivo para los inversores extranjeros. Sin embargo, estos, atraídos sobre todo por los precios a la baja de venta de pisos han ido fijando sus objetivos cada vez más en la Península Ibérica. Tanto es así que, además, ya no se considera España como ‘país de riesgo’. Así opinan el 94% de los inversores inmobiliarios, según el ‘I Barómetro de Inversión Inmobiliaria’ elaborado por CBRE y el IE Real Estate Club.
Respecto a qué tipo de inversiones son las que más les atraen, las viviendas no están entre las primeras. Destaca que ‘retail’ y oficinas les parecen la mejor forma de invertir en España, según el 35% y el 34% de los expertos consultados, respectivamente. También está la opción de apostar por la hostelería, idea interesante para el 11%, mientras que el sector industrial cae hasta un 3%.




