El descenso pronunciado en las ventas de vehículos supuso un varapalo de gran magnitud para la economía española. Si embargo, esta no es la única noticia que complica la delicada situación por la que atraviesan las economías familiares en términos de ahorro.
La gasolina y el gasoil están próximos a experimentar sus precios máximos del ejercicio 2010.
La gasolina ha experimentado un ascenso del 8% mientras que el gasoil ha subido un 11,4% durante 2010, datos que inciden directamente en la evolución del índice de precios al consumo.
Si bien estos incrementos se consideran pronunciados, conviene destacar que los precios en nuestro país siguen por debajo de la media de la Zona Euro.
El incremento del coste de llenar el depósito del coche es hoy, 6,6 euros más caros de media que el ejercicio precedente.
Estas alzas se deben al aumento de los precios del petróleo que durante la primera semana del mes de agosto marcó un nuevo máximo al situarse en 82 dólares el barril.
Se consolidan las proyecciones que sitúan a la gasolina como una de las inversiones más rentables a largo plazo, si bien es un muy mal dato para las economías familiares.


