Son muchos los españoles que se han decidido a invertir sus ahorros en energía solar. La seguridad y alta rentabilidad son los principales de este tipo de ofertas.
La seguridad del negocio se basa en la obligación que tienen las eléctricas de comprar toda la energía producida con este sistema a un precio fijo, este sistema está apoyado por el Gobierno, muy atractivo para el productor. Además, las comunidades autónomas y los ayuntamientos también subvencionan hasta el 20% del desembolso inicial. Las posibilidades para entrar en el negocio son varias, desde ser minorista, hasta montar su propia huerta solar.
Debido a la avalancha de peticiones que se ha producido en el sector, Industria ha decidido triplicar ese objetivo, hasta 1.200 MW, y reducir las primas con un modelo similar al alemán. El cambio tendrá efecto a partir del próximo 29 de septiembre, lo que ha puesto en pie de guerra a los productores, que dicen que hay proyectos ya aprobados que van a quedarse sin financiación.
La alternativa más interesante pasa por ser co-propietario de una huerta que ya tenga licencias, por la que se pide una inversión mínima de 60.000 euros y un plazo de amortización de 10 años. Los bancos prestan hasta un 80% de la inversión a un tipo aproximado de euribor más un punto porcentual. Varias compañías ofrecen esta posibilidad, como Acciona que ya tiene 2.000 propietarios en sus once huertas solares o la navarra Opde.
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