Hemos dado por finalizado el primer semestre de éste convulso 2010. Un semestre marcado por la austeridad, el ahorro y el castigo a las rentas del ahorro a través de las cuales se minimizarán las deudas estatales asumidas. En los mercados de renta variable, los descensos hacen presagiar que el año cerrará situándose como uno de los ejercicios más castigados.
Las razones se centran en los riesgos en relación con las deudas asumidas. Adicionalmente, las rebajas del ratings de deuda llevadas a cabo por Fitch y S&P han sido también responsables de la alta volatilidad que ha llevado al mercado de renta variable a experimentar descensos pronunciados.
El ajuste fiscal también ha sido uno de los grandes detonantes de las restricciones con las que los inversores particulares acceden a los mercados de renta variable.
El sistema financiero continúa con un alto grado de incertidumbre en relación con su solvencia y las proyecciones hablan de un aumento de la morosidad en relación con los créditos hipotecarios.
Oportunidades de inversión
Ante este escenario, la clave está en la diversificación. Partiendo de esta premisa básica, los fondos de inversión garantizados y la combinación de éstos con depósitos de alta rentabilidad, se consolidan como grandes protagonistas de las inversiones de la segunda mitad del año. Y, en el mercado de renta variable los grandes bancos, telefónica y en general, los valores integrantes del Ibex 35, siguen siendo las opciones de inversión con mejores proyecciones para el segundo semestre de 2010.



