Durante las últimas semanas hemos analizado la situación de las economías y su reflejo en los mercados bursátiles y los nuevos productos financieros con los que enfrentamos la llegada del nuevo año.
Sin duda, la inversión es una de las tendencias más poderosas para lograr la reactivación de la economía.
Adicionalmente, la puesta en marcha de herramientas que equilibren los objetivos de los inversores con el aumento de beneficios de índole fiscal para los gobiernos, es de vital importancia para los siguientes cinco años.
Fomento de la industria y recuperación de la competitividad española son acciones primordiales que deberán acometerse durante 2011.
Sin grande dosis de euforia, las proyecciones en términos de fondos de inversión, acciones y ahorro combinado, son bastante positivas. Las economías emergentes se consolidan como las mejores alternativas de inversión y, junto a ellas, nuevas economías comienzan su época floreciente; Sudáfrica se incorpora al BRIC e india prevé retorno de 2 dígitos en sus inversiones en el corto plazo.
Al inversor de 2011 le queda la ardua – pero apasionante- tarea de la gestión eficiente y dinámica de sus carteras en función de las tendencias y los objetivos previstos.
A los ahorradores les queda la opción de los fondos de inversión garantizados en combinación con los depósitos de alta remuneración, cambios que no suponen una variación sustancial con las tendencias de la recta final de éste año que está próximo a finalizar y que sin duda, avanzan hacia los nuevos paradigmas de inversión.



