Mucho se escucha hablar de este nuevo producto financiero, híbrido entre los tradicionales depósitos a plazo y las propuestas de inversión, pero… ¿qué es y como funciona un depósito combinado?, se lo contamos en esta jornada de miércoles desde nuestro punto de encuentro informativo para el inversor.
Generalmente, son depósitos que combinan una imposición a un plazo corto, no superior a 12 meses y rentabilidades elevadas que oscilan entre el 4% y el 6%, con la contratación de fondos de inversión, planes de pensiones o supeditados a la evolución de una cesta de acciones, durante un plazo largo, entre dos y cuatro años.
Dentro de las variables a tener en cuenta a la hora de contratar un depósito combinado, destacamos:
- Porcentaje invertido a plazo fijo
- Liquidez de dicho porcentaje
- Comisiones por cancelación anticipada
- Rentabilidad
- Periodo de garantía para los fondos de inversión, en caso de ser garantizados
- Garantía del capital invertido, en el caso de condicionarse a la evolución de acciones y/o fondos de inversión no garantizados
- Perfil de riesgo para el que está pensado el producto
Como conclusiones, únicamente destacar que estos nuevos depósitos nacen con la misión de vincular al cliente a través de la apertura de nuevas opciones que, basándose en criterios de diversificación, tienen por objetivo, optimizar los resultados finales.



